Idiomas, lenguas, lenguajes, dialectos, variaciones lingüísticas… todas esas formas que junto a la cultura hacen parte de la creación de una identidad. Gracias a ellas nos comunicamos y es por el hecho de ser una característica tan humana que da pena pensar que cualquiera de estas variantes se puede llegar a perder

Un lugar en el mundo que sufre de manera activa la desaparición de varios idiomas nativos es Latinoamérica. Un territorio que, a pesar de tener una historia llena de colonizaciones, explotación e imposiciones por parte de Europa, lucha por mantener vivas sus culturas y no dejar en el olvido sus orígenes. Aun así, debido a la gran cantidad de grupos y lenguas, 522 pueblos indígenas y 420 lenguas distintas, ni más ni menos, es complicado mantenerlas a todas vivas.

Actualmente, todavía se hablan muchas lenguas originales y algunas de ellas están reconocidas como oficiales. El país que más lenguas indígenas recoge es Brasil, que cuenta con 186, seguido por México, Colombia, Perú y finalmente Venezuela, que cuenta con un total de 37. Entre los más hablados encontramos el quechua, el cual está presente hasta en siete países diferentes: Argentina, Chile, Perú, Bolivia, Brasil, Colombia y Ecuador. Este idioma era originario de los incas y se extendió por el territorio incluso durante el periodo de colonización, ya que los misioneros católicos decidieron traducir varios de los textos religiosos al quechua para predicar su religión. El guaraní, originario de Panamá, está considerado desde la Constitución de 1992 como idioma oficial, además del español. Eso sí, como siempre y por desgracia para la historia, hubo una dictadura que no permitía el uso de esta lengua, a causa de esto se crearon varios estigmas que, unidos a la coloquialidad y la transmisión oral del idioma, hace que actualmente a la hora de enseñar se emplee el jopará que es una mezcla entre el guaraní y el español. El jopará, yopara en guaraní significa “mezcla” y, más bien, se trata de un cambio de código al hablar que permite que dentro de una misma frase se puedan incluir los dos idiomas. La aceptación de jopará como combinación de idiomas por parte de los lingüistas se produjo en la década de los años 70. Y este es prácticamente el único caso de bilingüismo en Latinoamérica. Finalmente, la última lengua que quiero mencionar es la más hablada en México y se trata del náhuatl, la cual proviene de los aztecas y es hablado por entre 1,6 y 3 millones de personas.

Pero no hay que pensar que el uso de estas lenguas queda limitado al territorio latinoamericano. Al igual que el español, el portugués o el francés influyeron en ellas, el español, en este caso, también adoptó e incluyó ciertas palabras etimológicamente indígenas. Por ejemplo, del quechua provienen palabras como: “cancha” o “poncho” y del náhuatl tenemos palabras como “chicle”, “tomate”, “petaca” y “aguacate”.

En definitiva, si bien es cierto que las lenguas originales americanas están muy amenazadas a desaparecer debido a su desuso, en mi opinión creo que se puede mantener un pensamiento positivo y confiar en la continuidad y la permanencia de estas. Gracias a la educación y su enseñanza en escuelas que las incluye, a la música, la literatura y a las familias que las transmiten de manera oral de generación en generación siempre con orgullo.