Hoy me he despertado tranquilo, serían las siete u ocho de la mañana. Anoche dejamos la persiana un poco subida para despertarnos con la luz del sol y se colaba por las pequeñas rendijas. Había silencio. La gente aún no había salido a hacer los recados, debía de ser sábado. Tampoco era hora punta ni…
Son las siete. Creo que no he descansado. Hoy sí que duermo más. Miércoles. ¿Qué tengo? ¿Me dejé algo sin leer? No. ¿Desayunar? Rápido, lo de siempre. ¿Llego andando? Qué va, bus. Andrea, da igual, le mando un mensaje ¿Luego algo? No, tengo cosas. Comida con los tíos a las tres. No puedo llegar tarde.…